Exámenes

 

Los Exámenes Biblos Babel (EBB) de nivel son exámenes periódicos y con equivalencia europea (A1, A2, B1, B2, C1, C2) – los EBB dan un estándar muy alto oral y escrito, siendo necesaria una preparación oral, escrita y gramatical mayor de la lograda con nuestros propios cursos de nivel.

En general, como equivalencia de nivel, se espera, por ejemplo, que un alumno que ha superado el curso de nivel B2 de inglés en Biblos Idiomas con una nota excelente, en el EBB general de nivel B2 sea capaz de llegar (inmediatamente después de acabar el curso) a un nivel suficiente en el examen oral y gramatical; sin embargo, para aprobar (y por supuesto para obtener una nota alta) necesitará estudiar el temario (lengua, literatura, política y sociedad, geografía e historia) y repasar la gramática para poder desarrollar (y entender) los temas obligatorios, ya que las clases estándar (y las intensivas en gran medida) se centran en el uso del idioma, más que en la preparación de un examen concreto.

El temario para los EBB convocados oficialmente se publica con al menos 6 meses de antelación, y su contenido es equivalente al de 4 asignaturas universitarias (adaptadas al nivel de idioma esperado). Biblos  Los temas concretos que caen en el examen se escogen aleatoriamente. Aunque no se exige el conocimiento exhaustivo de los temas propuestos, se pretende valorar la capacidad de aprendizaje de textos en idioma extranjero. El EBB no es, por tanto, sólo un examen de nivel, sino que también es un examen para valorar cómo se desenvuelve una persona con el estudio pasivo (leyendo y comprendiendo, para poder contestar a preguntas sobre los temas) y activo (memorizando y vinculando conceptos, para desarrollar temas de forma oral y escrita) utilizando el idioma. Más que simplemente valorar el idioma, se valoran conocimientos y capacidades que necesariamente han de haberse adquirido por medio del idioma. Además, al valorar capacidades que se pierden fácilmente sin uso, su validez oficial es de 2 años.

El formato del examen, aunque relativamente constante en sus pruebas, siempre variará en ciertos aspectos, de forma que se mantenga el principio de desafío constante del estudiante, impidiendo que el entrenamiento con exámenes antiguos elimine el objetivo de la prueba: valorar el conocimiento real de los estudiantes, ayudando a distinguir unos de otros en cada prueba. Los cambios formales serán publicados junto con los demás detalles de la prueba en su momento.

Para evitar falta de neutralidad en la valoración del examen, cada prueba habrá de ser valorada al menos por un examinador no profesor del curso de preparación del EBB, los profesores no conocerán el temario concreto antes de que éste aparezca – siendo desarrollado por profesores -, y la corrección podrá ser recurrida para su revisión por un tercer profesor.