Proceso de aprendizaje

 

El método de enseñanza estándar que seguimos en Biblos, de acuerdo con nuestro concepto de “saber idiomas“, incluye nuestro concepto sobre el proceso de aprendizaje de idiomas, ligeramente distinto del aprendizaje de otras materias.

Los dos aspectos

  • El aprendizaje pasivo y mediante el estudio de vocabulario, expresiones, sintaxis, etc. Para adquirir mejor los conocimientos en esta fase, recomendamos repetir en alto las palabras conocidas cuando se escuchen o lean – mejor si es con una expresión típica acompañante -, de forma que se adquiera el acento y la facilidad de pronunciación deseadas.
  • Una vez las palabras y expresiones han sido entendidas y escuchadas muchas veces – y repetidas en lo posible -, ya grabadas en la memoria de forma pasiva, se acabará por usarlo activamente, bien de forma oral o bien por escrito – momento en el que se graba en la memoria de una forma más duradera. Una vez grabado activamente, cuanto más se use, menos se olvidara en el futuro. Además, aunque luego no se encuentre la oportunidad de usarlo, se entenderá probablemente durante mucho tiempo después.

Las tres fases

En gran medida, el estudio inicial de idiomas es como el de cualquier asignatura (Bachillerato – Universidad – Oposición) – cuanto más esfuerzo en estudiar, mejor. Incluso la memoria, para quien tenga esa capacidad, puede acelerar mucho el proceso de aprendizaje. Podríamos decir que existen dos momentos no muy claros de inflexión, que determinan tres periodos en el aprendizaje de cada idioma extranjero:

  1. En un primer momento, lo que importa es el esfuerzo para empaparse del idioma; el estudio, el interés y la atención, así como el contacto pasivo continuo y con el menor número de interrupciones posibles con el idioma objetivo  puede acortar esta fase de aprendizaje predominantemente pasiva. En este momento, toda ayuda externa de Biblos Idiomas ha de verse complementada en casa, y la intensidad del estudio da unos beneficios exponenciales. Con el tiempo se llega a un punto de inflexión, en el que únicamente el esfuerzo individual parece no incrementar nuestro conocimiento del idioma. Posiblemente el nivel pasivo al que se pueda llegar solo sea el A2-B2, dependiendo del parecido entre el idoma nativo o idiomas conocidos por el alumno y el idioma que se pretende aprender. Así, un gallego llegará sin problemas a un B2 en portugués de forma autodidacta, mientras que cualquier español sin conocimientos en idiomas no pasará fácilmente del nivel A2 en árabe o chino sin ayuda.
  2. Después es importante mantener un contacto pasivo con el idioma siempre que se pueda, al tiempo que se practica activamente. En este momento la ayuda de profesores es imprescindible, al ofrecer correcciones continuas por parte de alguien que conoce mejor el idioma que el alumno – incluso con las actividades organizadas entre los propios alumnos, donde los interlocutores tienen un nivel de conocimiento semejante, cada uno es mejor en un aspecto concreto, y de todos se puede aprender siempre. En esta fase se va adquiriendo una nueva perspectiva del idioma, y es hasta cierto punto posible mantener el estudio individual – cada vez menos fructífero, en comparación con los pasos de gigante que se apreciaban en la primera fase – con la ayuda externa y el esfuerzo activo – cuyos resultados son fácilmente apreciables con el paso del tiempo.
  3. A partir de cierto momento, en un nivel ya avanzado (entre B2 y C2, según el idioma de origen o los idiomas ya conocidos y el objetivo), incluso la ayuda activa de la academia y el estudio combinados son difíciles de aprovechar para aumentar el conocimiento, que parece no crecer. De hecho, las nuevas palabras y expresiones aprendidas con el contacto continuo son escasas, y éste es el momento apropiado para una ayuda externa más especializada, y para tomar decisiones sobre hasta dónde se pretende llegar en el conocimiento del idioma, y para valorar la disyuntiva conocimiento general vs. especializado: el general, basado en el estudio completo de Cultura, Literatura, Sociedad, Política, etc. es más valioso para el contexto, y su adquisición da buen rendimiento. El especializado orientado a fines específicos vale si se usa continuamente, pero si no hay una base fuerte en un nivel alto además de un uso continuo, se pierde muy fácilmente.